MI PRIMERA VEZ EN CANNES: UN VIAJE CON GANAS DE REPETIR

Entregado: 05-08-2015 / Aprobado: 05-09-2015

Por María Silvia Aguirre

Estudiante del segundo año de la carrera de Comunicación Social con mención en Redacción y Creatividad Estratégica. Certificación de inglés como segundo idioma, obtenido en la Universidad St. Norbert College en Wisconsin, Estados Unidos.

Por una semana, tuve la oportunidad de representar a Ecuador y a la Universidad Casa Grande en el Festival Internacional de la Creatividad Cannes Lions 2015. Asistí a la Roger Hatchuel Academy, una de las academias de los Young Lions, un evento que dura una semana al igual que el festival. A esta institución asisten 35 estudiantes de publicidad, comunicación u otras disciplinas relacionadas, de diferentes países del mundo. Aunque al principio no nos conocíamos, todos compartíamos la misma alegría, emoción y ganas de aprender. El festival superó mis expectativas y hasta el día de hoy me resulta difícil creer que estuve ahí. Cada jornada era diferente, uno se levantaba sin saber lo que le esperaba y se dormía con una lista inmensa de enseñanzas. La semana terminó, todos nos hicimos amigos y prometimos seguir en contacto para acompañarnos en nuestro camino profesional.

Apenas regresé a mi universidad, todos me hacían las mismas preguntas: “¿Cómo te fue? ¿Qué tal? ¿Qué aprendiste?” entre otras. Yo sólo les respondí: “Me fue increíble”, ya que es imposible resumir toda mi semana en tan pocas respuestas. Sin embargo, voy a intentarlo:

La emoción comienza apenas llegas a registrarte. Te pones en la larga fila e ignoras todo el tiempo que pierdes esperando hasta que te reciban, porque no puedes controlar la alegría. Ves a tu alrededor y te sientes parte de algo inmenso y muy especial. Al recibir tu credencial, no sabes por dónde empezar, ya que quieres estar en todas partes al mismo tiempo.

El salón de clases tenía un ambiente bastante acogedor, siendo los principales organizadores Tim Mellors y Clive Challis, ambos reconocidos personajes de la industria publicitaria mundial. El primero se ha desempeñado como director creativo de diferentes agencias, como Grey y Saatchi & Saatchi, y el segundo se ha desarrollado en el ámbito de la dirección de arte y publicidad, y actualmente es el director de la carrera de publicidad de Central Saint Martins en Londres. Ambos dieron a todos una agradable bienvenida y nos hicieron sentirnos seguros. Se encargaron de inspirar a los participantes, ayudaron a desarrollar nuevas habilidades, e introducir a los integrantes en el mundo publicitario.

Mis compañeros eran personas con mente abierta, valientes, inteligentes y con un sólido punto de vista. Con tan solo 19 años, fui de las más jóvenes de la academia, pero nunca me sentí intimidada por eso. La verdad, me encantaba escuchar las opiniones y comentarios de personas que ya estaban próximos a terminar la universidad. Una de las cosas más interesantes, era la diversidad que se encontraba en la clase. Me encontraba rodeada de personas que aspiraban a ser redactores creativos, diseñadores gráficos, directores de arte, comunicadores audiovisuales, gerentes de marketing y más. Sin embargo, todos teníamos una gran pasión por la creatividad. Por otro lado, los estudiantes provenían de distintas nacionalidades y culturas lo que creaba un ambiente diverso y dinámico en la clase. Con ellos se pudo compartir mucho dentro y fuera de la clase. Tuvimos además la oportunidad de escuchar y charlar con personas reconocidas e importantes de la industria de la comunicación, integrándonos más en ese mundo.

Una de los mejores eventos del festival era asistir a la entrega de premios: fue una mezcla de sensaciones increíbles. Se notaba el esfuerzo por crear un verdadero espectáculo. Personalmente, siendo yo estudiante, me emocionaba cada vez que una agencia salía a recibir su premio, incluso tuve el privilegio de ver a la agencia ecuatoriana Maruri Grey ganarse un León de Oro. Puedo confesar que hubo un par de lágrimas cuando veía campañas que admiro mucho en la gran pantalla, que fueran recompensadas, por ejemplo: Like a Girl para Always, Proud Burger para Burger King y ALS Ice Bucket Challenge.

Finalmente, logré hacer algo que nunca pensé posible: resolver un brief en 48 horas. Esto se dio gracias a The Pop Up Agency, un grupo de chicos jóvenes que decidieron formar una agencia que se dedica a realizar una estrategia en tan sólo dos días. Actualmente, las oficinas de la agencia están en Londres, pero ellos brindan sus servicios en cualquier parte de Europa y Norteamérica. Después de mi taller y las charlas con The Pop Up Agency, mi proceso creativo nunca será igual. Ellos enseñaron técnicas para producir ideas más rápido con métodos divertidos y dinámicos, que permiten que trabajar en grupo, sea menos estresante.

Me fui de Cannes con una pasión aún más grande por mi carrera y con ganas de seguir descubriendo mi propia voz. La Roger Hatchuel Academy me enseñó que existimos para tomar riesgos creativos y hacer de estos los mejores resultados. Cada uno de nosotros regresa a casa para dar lo mejor, ver cada problema que se nos presente como una oportunidad y ser una fuente de inspiración. Veo a mi primera experiencia en Cannes como una señal de que voy en buen camino y que mi esfuerzo en mis dos primeros años de universidad han valido la pena. En el avión de regreso, solo pensaba qué es lo que haré la próxima vez que vaya. Cannes, me dejaste con ganas de más y te prometo que no será la última vez.

 

 

 

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