MI EXPERIENCIA EN LA ENSEÑANZA DEL PORTUGUÉZ EN ARGENTINA

Entregado: 02-10-2015 / Aprobado: 10-10-15

Por  Santiago Toral Reyes

Magíster en Comunicación Audiovisual de la Universidad Católica Argentina (UCA). Ha laborado en Screenwriting y la revista Vistazo. Actualmente es docente en la Universidad Casa Grande (UCG).
Entre el 2012 y los primeros meses del 2015, mientras vivía en Buenos Aires por mi maestría en Audiovisual, me desempeñé como profesor de idiomas, especialmente de portugués brasileño.
Mi relación con el portugués viene de hace mucho tiempo, cuando decidí estudiar el idioma a los 11 años. En esa época apareció en televisión Xica da Silva, que fue la primera telenovela brasileña que veía y me despertó la curiosidad saber cómo se escucharían las voces reales, más allá del pesado doblaje en español neutro.
Así empecé de forma autodidacta el aprendizaje del idioma con dos libros de aprendizaje editados por Larousse. Aprendía frases, modismos, grababa películas brasileras de Cinemax, me nutrí de vocabulario con Caetano Veloso, Chico Buarque, Tom Jobim, mientras navegaba semanalmente en un cyber por el sitio web de la Red Globo, el gran imperio televisivo brasileño. Mis años de teenager no fueron con la farándula de Hollywood sino con la brasileña, viendo los trabajos de Regina Duarte, Glória Pires, Tony Ramos, Taís Araújo, Antonio Fagundes, entre otros.
Dada la demanda que existe en Argentina por aprender portugués debido a las relaciones comerciales, empecé a enseñar el idioma que con varios años encima, había logrado hablar fluidamente. Me dí a la tarea de trabajar con varios textos y armar mi propio repertorio de canciones, fragmentos de películas, novelas, textos que ayudan a complementar lo que enseñaba de manera más formal en la gramática.

Mis objetivos
De forma empírica y a medida que encontraba una dinámica propia de enseñanza, fui construyendo una serie de objetivos que me permitieran mantener el aspecto gramatical junto a la perspectiva sociocultural en el aprendizaje:
1. Identificar las semejanzas y diferencias entre el español y el portugués.
2. Reflexionar acerca de la cultura argentina y la brasileña.
3. Analizar y producir diferentes tipos de discursos en portugués, de forma oral y escrita.
4. Comprender y utilizar modismos elementales de la cultura brasilera a través de diferentes textualidades: música, cine, literatura, política.

Ejes de enseñanza
Mis ejes de enseñanza de la perspectiva sociocultural se apoyaron en cuatro pilares específicos:
1. Audiovisual: con fragmentos de películas como Cidade de Deus, Tieta do Agreste, Central do Brasil y con telenovelas como O Clone, Caminho das Índias, Avenida Brasil.
2. Música: a través del análisis de canciones emblemáticas de Tom Jobim, Gilberto Gil, María Bethânia, entre otros.
3. Literatura: por medio de relatos cortos de Clarice Lispector, Machado de Assis, Chico Buarque, Jô Soares, para adquirir competencias en la escritura y la fonética.
4. Sociedad: con reportajes televisivos sobre historia, geografía, política, culinaria, que permitieran al estudiante conocer cómo interactúa el brasileño promedio en diferentes aspectos de su sociedad.

Conflictos al aprender portugués
Al empezar la enseñanza del idioma, me encontré con algunos conflictos que he sintetizado en tres puntos:
1. “El portugués es fácil, con portuñol basta”
Debido a que es una lengua romance y por tanto comparte un vocabulario amplio con el español, se tiende a pensar que no es necesario estudiar portugués a profundidad. Cuando el estudiante se empieza a sumergir en el aprendizaje, se va dando cuenta de la cantidad de “falsos amigos” que existen como acordar que significa despertar, coelho cuyo significado es conejo o escritório que en portugués significa oficina.

2. Los estereotipos relacionados a Brasil
En forma reduccionista se asocia a la lengua portuguesa con la diversión, samba, sexualidad, macumba y fútbol. Pareciera que el carácter intelectual pertenece al francés, al alemán o al inglés. En mi labor como docente tuve también la responsabilidad de sopesar esos imaginarios con textos que muestren esa otra cara de la lengua portuguesa, dando a conocer a grandes exponentes de pintura como Tarsila do Amaral, Cândido Portinari; de la música como Villalobos, Tom Jobim o en la arquitectura como Oscar Niemeyer.

3. Pronunciación
Debido a la cantidad de acentos en Brasil, una dificultad al inicio fue decidir qué tipo de portugués enseñar. Mi relación de años con el bossa nova, hizo que mi pronunciación fuera más “carioca” (de Río de Janeiro). Sin embargo, en Brasil el acento carioca a pesar de ser el más difundido en el mundo a través de la música, no tiene buena fama. Se considera como estándar el portugués de Sao Paulo, dejando a un lado otras posibilidades como el nordestino o el del sur de Brasil.
Lo que podría terminar siendo un obstáculo, se volvió una fortaleza, ya que al explicar las diferentes variantes de fonética y vocabulario de las distintas regiones, seguía insertando aspectos socioculturales en el aprendizaje.

En términos generales, sentí que conseguir un equilibrio entre lo gramatical y lo sociocultural fue óptimo para que el estudiante no viera el idioma como una serie de reglas encorsetadas en las que sólo hay aciertos y errores. Al insertar clase a clase elementos propios de la cultura brasileña, el estudiante además del extrañamiento que produce lo nuevo, se sentía más en confianza para equivocarse, para usar expresiones que escuchaba o leía de una canción o de un cuento. Mi rol como docente era acompañar ese trayecto, observándome también como espejo en la época adolescente donde me sumergía al estudiar portugués casi como un divertimento. Me gustaba que los estudiantes sintieran que jugaban mientras aprendían el nuevo idioma, lo cual es esencial para el aprendizaje.

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