TALLER DE CRÓNICAS URBANAS DE GUAYAQUIL

Entregado: 12-05-2016 / Aprobado: 15-05-2016


Por Ana Rivera y Prisilla Jácome

Estudiantes de Periodismo en proceso de titulación de la Facultad de Comunicación en la Universidad Casa Grande. Ganadoras de la beca Miradas de Ciudad de 2012. Pasantes en el Diario El Universo 2013. Redactoras y fotógrafas de Info Casa Grande 2012 – 2013.


La música de las calles – Ana Rivera


 

El equipo del que formé parte estaba integrado por Mayra Báez de AJ+/Al Jazeera (Colombia); Daniel Bacchieri, creador, productor y administrador de Street Music Map (Brasil); y Carolina Salvatore, presentadora de noticias del Grupo ATV (Perú). Después de una lluvia general de ideas, a cada grupo se le asignó uno de los temas escogidos. A éste le tocó cubrir Guayaquil como una ciudad llena de música en sus calles, desde los tradicionales ‘lagarteros’ hasta los estudiantes de la Universidad de las Artes.

 

Comenzamos por el centro de Guayaquil. Desde el Hotel Unipark, recorrimos a pie las calles de la urbe. Pasamos por el Mercado Central, el Parque Centenario, el Cementerio General, hasta volver al Parque de las Iguanas y luego el Malecón 2000.

 

Para completar esta asignación fue importante entender el rol del periodista como un trabajador sin horarios. Por ejemplo, todos los días del taller las actividades empezaban a las 9 am y terminaban a medianoche o en la madrugada. El almuerzo se convertía en cena y el tiempo se detenía cada vez que tocaba cambiar baterías de cámara o vaciar las tarjetas de memoria.

 

Uno de los momentos que más llamaron mi atención fue la discusión sobre la ética en el periodismo, es decir, cuándo dejar de filmar. Cuando seguíamos a Don Albino (lagartero) por el Cementerio General de Guayaquil, una joven se acercó al músico para que le de la ‘última despedida’ a su padre. Teníamos el permiso de ella para grabar, pero mientras Albino cantaba, la madre de la joven, junto a otras mujeres, empezaron a llorar y poco a poco este llanto se hizo más fuerte. Por un lado, Daniel quería dejar de grabar la escena y se alejó poco a poco, pero Carolina creía que había que seguir filmando. Así, en el salón de clases empezó un acalorado debate acerca del tema, que concluyó con la intervención del periodista facilitador Caio, quien contó su experiencia personal filmando a su tío, adicto a las drogas. Se llegó a la conclusión de que hay temas a los que el periodista debe aproximarse con delicadeza, pero que merecen ser contados por su importancia hacia la sociedad.

 

Aprender a tomar riesgos, observar con otra mirada el contexto diario y salir a la calle a buscar historias reales son las lecciones que me deja esta experiencia que me ha ayudado a crecer como periodista. Para este oficio se necesitan personas con vocación, ya que nunca se debe olvidar que el periodismo es un servicio.

 

DeSastre de historia – Prisilla Jácome

 

El grupo del que fui parte estuvo conformado, inicialmente, por Carolina Nogueira, periodista de TV Câmara (Brasil); Juan Carlos Solórzano de Últimas Noticias (Venezuela); y Pablo Cozzaglio de Agence France-Presse (Chile), quien se ausentó al tercer día de haber empezado la actividad porque tuvo que viajar a México a cubrir la llegada del Papa. Esto hizo que me comprometa aún más con este grupo que tenía como misión contar el relato de un sastre.

 

La idea de la historia surgió el primer día, después de un recorrido por varias zonas de Guayaquil. El viaje en autobús que pasó por zonas como Mapasingue, Vía Daule, Perimetral, La entrada de la 8, les permitió a los periodistas internacionales observar las casas, personas y actividades del lugar. Después de la jornada, el maestro Caio Cavechini, propuso que uno de los temas sea contar la historia de un sastre desde el momento que empieza a hacer un traje hasta que lo entregue.

 

Comenzamos a buscar al protagonista de nuestra historia. Tarea difícil. Los sastres que encontramos no querían dar entrevistas por mucho tiempo, no deseaban que fueran grabados, o no estaban haciendo un traje que estuviera listo para el tiempo que teníamos para elaborar la crónica audiovisual. Esta situación hizo que tuviéramos que recurrir a los maestros para ver qué podríamos hacer frente a la situación. ¿La solución? Buscar un enfoque que se ajuste al tiempo y a los recursos que poseíamos. Fue por ello que decidimos contar el relato de dos sastres en dos mundos completamente diferentes. Es así como aparecen en nuestra historia Luis Fernando y Miguel, personajes que se dedican a la profesión de coser, pero cada uno con historias, características y escenarios diferentes.

 

A Miguel Ochoa, sastre desde hace más de dos décadas, lo encontramos trabajando en un pequeño lugar en La Entrada de la 8. Ahí nos contó cómo aprendió y heredó la profesión de su padre, desde que era un niño. Por otro lado, visitamos a Luis Fernando Cárdenas, al norte de la ciudad, en su pequeño taller donde trabajan alrededor de 12 personas. Sus relatos son el reflejo de la sociedad en la que vivimos, donde unos intentan desarrollar actividades empíricas con la necesidad de sustentar el hogar, mientras otros, debido a sus recursos, cuentan con la posibilidad de especializarse en el área de su elección. Toda esta dinámica fue reflejada en un video de cinco minutos del cual, los realizadores, nos sentimos orgullosos y satisfechos.

 

Personalmente, creo que esta experiencia me dio más de lo que podía imaginar. Aprendí de la mano de grandes periodistas varias lecciones: que los planes iniciales no siempre se dan, que hay cambiar de camino si es necesario y que la recursividad e imaginación son grandes aportes en esta carrera.

 

DESTACADO

 

Del 25 al 29 de enero, en la Universidad Casa Grande se dio el Taller de periodismo audiovisual: Crónicas urbanas de Guayaquil. El taller estuvo a cargo de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) y tuvo como invitados a varios comunicadores de toda Latinoamérica. En la semana que duró el taller, se formaron grupos que estaban integrados por alumnos y profesionales, dirigidos por Caco Barcellos y Caio Cavechini, dos periodistas brasileros especializados en periodismo de investigación, televisión y documentales.

 

Escrito por

Comentarios cerrados.