SOBRE METÁFORAS E INFECTADOS EN EL CINE

Entregado: 30-09-2014 / Aprobado: 15-10-2014

Por Mgtr. Vicente Molina

Magister en Artes visuales y multimedia, licenciado en Comunicación visual por el Instituto Bauhaus de Weimar y en Bellas artes por la Universidad Politécnica de Valencia. Es ilustrador y director de cine. Actual coordinador en la Facultad de Comunicación Social Mónica Herrera de la Universidad Casa Grande.

Houellbec apreciaba especialmente a Lovecraft, y decía que con sus novelas había conseguido transformar su asco por la vida en “una hostilidad activa”[i]. Los creadores de lo fantástico suelen ser pesimistas activos.

Las historias de infectados son fruto de esa maravillosa actitud negativa que envuelve la ciencia ficción. Excelentes formas de masoquismo que contemplan la vida como un enorme agujero negro, la lógica implacable del mundo comienza cuando se abandona la infancia y termina el día de la muerte. No creo que haya ningún escritor o cineasta de lo fantástico que no se sienta excluido del lugar de las multitudes.

  1. Benjamín aseguró que fue Víctor Hugo el primero en hacer referencia a las muchedumbres en sus títulos (ejemplo: Los miserables): 

La muchedumbre, ningún otro tema estuvo más facultado a interesar a los literatos del siglo XIX. Esta multitud daba muestras de ir formándose como público en amplios niveles donde la lectura se había vuelto algo corriente. Se convirtió en la contratante; quería verse a sí misma, como los patrocinadores de los cuadros de la edad media.[ii]

Tal vez el interés que los literatos mostraron por la cultura de las multitudes acabó en la metáfora de los zombis. El objetivo final de gran parte de la iconografía medieval era el arrepentimiento de las masas de pecadores. Los escritores se enfrentan a este escenario de eterna juventud y nos muestran que la muerte siempre acaba reinando.

La combinación entre la figura del zombi, pandemia y cine de catástrofes con dimensiones apocalípticas, se debe a George Romero y su primera entrega de la serie de películas de zombis: La noche de los muertos vivientes[iii].Aunque no fue el primero en rodar películas de temática zombi, creó el arquetipo de “muerto viviente descerebrado”, alejado del folklore haitiano.

Rápidamente, uno se hace eco de sus abundantes metáforas relativas a los comportamientos de la muchedumbre manipulada. Por ejemplo en esta queja de Isaac Rosa (Público, 2010):

No sé ustedes, pero yo ya estoy aburrido de la moda zombi. Aunque nunca me han apasionado, puedo reconocer que el muerto viviente tiene su gracia; pero ya se están pasando: películas, series, novelas […] webs donde metes tu foto y te ves con cara de resucitado […] Como además los zombis sirven de metáfora facilona para todo tipo de análisis sociales, últimamente no hay comentarista que no recurra en algún momento a la analogía zombi. Lo mismo vale para el gobierno de Zapatero que para un equipo de fútbol en horas bajas […] todo es susceptible de ser analizado en clave zombi.

El zombi toca las teclas apropiadas de la subjetividad contemporánea. Es una figura que encarna algo que nos radiografía sin conocernos.

Es importante aquí subrayar la diferencia fundamental entre el zombi y otros seres de terror: el zombi se ha dejado fuera del lenguaje. El zombi está fuera de los códigos que los humanos usan para comprenderse.

David Cronenberg, por influencia de W. Burroughs, considera también el lenguaje como virus destructivo. Si el hombre culto es menos humano que el salvaje, entonces los monstruos no son “los otros”. Este cine sería el laboratorio ficticio que muestra las consecuencias que todo esto conlleva. De hecho para Cronenberg:

El problema es saber si la enfermedad es realmente una criatura disminuida, una criatura enferma, o si al contrario es una criatura reforzada, o además si es otra criatura. La enfermedad indica habitualmente la presencia de otra forma de vida. No siempre, pero a menudo. La buena salud de otra forma de vida nos provoca enfermedad. Es un arreglo extraño (Grünberg, 2000:182)

 Según W. Burroughs:

 Emitir no puede ser nunca más que un medio para emitir más, como la droga.

Trate usted de utilizar la droga como medio para otra cosa (…) Al emisor no le gusta la charla. El emisor no es un ser humano (…) Es el Virus Humano.

Entramos aquí en una nueva fase del horror, nosotros somos portadores del texto, así como durante la Edad Media cargábamos el pecado ¿Estamos ante la sustitución de elementos en la misma metáfora? ¿Es la culpa la clave de todo esto?

La mayoría de las veces las metáforas empleadas en la literatura y el cine son obviedades, ideologías, luchas contra el enemigo, críticas al sistema. Se han usado para burlar la censura y construimos perífrasis para usar más palabras de las necesarias.

Usaríamos las metáforas por sistema para destacar pensamientos u ocultar otros. Las metáforas de orientación (relativas a lo espacial, arriba-bajo, dentro–fuera), ontológicas (de sustancia), metáforas de recipiente, de personificación: hay una para cada ocasión. (V. Lakoff y Johnson, 1995). En el siglo XXI, las metáforas que son instrumentos de dominación y alineación en la comunicación, están siendo sustituidas por la metáfora del ecosistema (Scolari, 2008). Los lenguajes son entendidos como “hibridaciones y mediaciones dentro de un entorno donde confluyen tecnologías, discursos y culturas”.

[i]Michel Houellebecq. H. P. Lovecraft: contra el mundo, contra la vida (siruela, 2006)

[ii] Walter Benjamin. El París de Baudelaire (Eterna Cadencia S.R.L 2012), 199.

[iii]La película, dirigida por Romero (Guión de Romero y John A. Russo) fue filmada en blanco y negro utilizando una película de 35 mm y estrenada en 1968..

Carlos Scolari, Hipermediaciones (Gedisa editorial, 2008), 25-26


Belén (mixta sobre lino 100x81 aprox). Vicente Molina

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