LIBERTAD Y CONTINGENCIA

Por Mgtr. Juan de Althaus Guarderas

Magíster en Psicoanálisis, con mención en clínica psicoanalítica de la Universidad Católica Santiago de Guayaquil. Licenciado en Humanidades con mención en Historia en la Universidad Católica de Lima. Estudios de Psicología Clínica. Psicoanalista practicante y actual director de publicaciones de la Universidad Casa Grande y profesor de Humanidades.

El editor universitario, en particular, no puede desentenderse del manejo de los conceptos y las reglas de la escritura científica, teniendo en cuenta que se trata de ingresar en un campo muy diverso de la epistemología contemporánea.

La investigación científica trasciende el marco de las leyes y títulos académicos. Conviene recordar que el científico debe poseer la sensibilidad y apertura mental para detectar lo extraño, lo que no concuerda con la hipótesis, la singularidad del acontecimiento. Desde este lugar es que se puede determinar una nueva cadena de asociaciones lógicas o una propuesta diferente.

Lo que habría que destacar en éste ámbito, es el encuentro entre el autor y el editor. Para el autor, el editor es el que supone que sabe cómo debe publicarse una un trabajo. Para el editor, el autor es alguien que desea publicar algo. Todo sujeto es potencialmente un autor. La escucha atenta y amable del editor es lo que permite que el autor se explaye en su proyecto libremente. Dentro de ese marco, podrá surgir lo contingente, que el editor debe ser lo suficientemente sensible para “pescarlo al vuelo”. La conversación que le sigue, puede variar el producto final.

Cabe enfatizar que al autor no se lo puede forzar a indagar en un campo o tema fuera de su interés. La libertad de investigación y artística es una condición para obtener nuevos hitos en la ciencia y el arte. El exceso de vigilancia y el control, incluso con los instrumentos tecnológicos más sofisticados, se convierten en un boomerang sorpresivo, como muestran los casos de Snowden y Wikileaks.

El físico teórico inglés Stephen Hawking (1993) elucubraba que, sin una teoría, la pregunta por la realidad es inútil. Una consideración teórica de Hawking comporta la importancia de las singularidades en el universo, como el llamado Big Bang. Para él, los científicos serios buscan estas singularidades, que están articuladas al principio de indeterminación propio de la teoría cuántica y al principio de incertidumbre de Heisenberg. El saber científico se enmarca dentro de una libertad asintótica (dos líneas que nunca llegan a cortarse o juntarse), de suerte que la hipótesis puede rebatirse y que las conclusiones abren nuevas preguntas.

Esta perspectiva es confirmada por el Nobel de biología Ilya Prigogine (1995), cuando postulara que las estructuras bioquímicas “disipadoras” se modifican hacia una mayor complejidad, algunas estallan y pueden crearse nuevas, como un efecto del azar. Las condiciones iniciales de un fenómeno ya no son determinantes, y cuando se crea una estructura nueva, sólo es posible determinar su funcionamiento dentro de determinados condiciones. Prigogine lo explica con el ejemplo de las termitas, cuyas complejas madrigueras se estructuran a partir de depositar de forma caótica sus secreciones, las cuales se acumulan de manera casual en algunos lugares. En la misma línea están los cambios climáticos, con el llamado “efecto mariposa” de la teoría del caos. Ya los desastres naturales no son como en tiempos pre-industriales, ahora son desastres homonaturales.

La propia lógica modal testimonia del asunto, afirmando que hay fórmulas contingentes, que carecen de necesidad lógica. Se las interpreta como una posibilidad de los mundos no-normales. ¿Es posible cierto pasaje a la necesidad lógica?

En el campo de las ciencias humanas, se constata una situación de debilidad y descomposición generalizada de los vínculos sociales, sus formas e identificaciones. De esta manera, la sociología ha acuñado nuevos términos como la “hipermodernidad”, la “postmodernidad” y la “modernidad líquida”, dentro del campo de las teorías de la complejidad. No hay ninguna organización, del tipo que sea, que logre estabilizar sus relaciones de manera completa con el entorno, ni con sus elementos internos. La sorpresa y lo imprevisto que las sacuden pueden será manejadas solo dentro de determinados límites.

Abordando la dimensión de la subjetividad, el psicoanálisis lacaniano sostiene que el síntoma es un acontecimiento contingente del cuerpo, por efecto del lenguaje. Pero cada uno tiene la libertad, desde temprana edad, de dejarse impactar a su modo, y responder de manera particular. El real del psicoanálisis es diferente al de la ciencia, la cual supone que lo real está ordenado por leyes. El inconsciente real es azar, acontecimiento imprevisto, ante lo cual cabe tejer un borde de palabras al agujero de lo real.

Si bien James Joyce con su libro Finneganswake hizo trizas a la lengua inglesa, para él fue su tabla de salvación jugando con su sonoridad. En la pintura, Duchamps mostró que cualquier objeto desechado, inútil y feo, puede ser elevado a una obra de arte. En la historia, la contingencia del choque, hace 500 años, de dos civilizaciones diferentes y mutuamente desconocidas, la europea y la andina-costeña-oriental, produjo un trauma cuyos efectos no se logran manejar hasta ahora de manera deseable.

Es recomendable, entonces, que el editor universitario no desconozca estas condiciones. No solo se trata sólo de la pregunta ¿qué hay de nuevo?, sino de la interrogante ¿qué brecha, qué vacío, qué surco, que oscuridad, qué agujero se podría encontrar? Aquello que descuadra, que remece en un lapsus, que provoca la pregunta: ¿Qué es eso?, es lo que resulta valioso para una nueva producción. A partir de allí, se puede introducir la cosa en la dimensión temporal y espacial diferenciados, de colocar las cosas en un determinado orden, hasta que pueda culminarse en la publicación del trabajo realizado. Dejemos que la sorpresa nos sorprenda y posibilitar el lugar de la excepción, de la diferencia, en cada caso.

Bibliografía

Hawking, Stephen (1993). Agujeros negros y pequeños universos. Planeta Colombiana Editorial. Colombia, 1996

La ciencia de la complejidad. El premio Nobel de Ilya Prigogine (s.f.). En Antroposmoderno. Recuperado de http http://www.antroposmoderno.com/antro-version-imprimir.php?id_articulo=486

 

*Resumen de la ponencia presentada en el Conversatorio “Edición universitaria en Ecuador: Realidades y desafíos”, en Quito, el 26 noviembre del año 2013.

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