EL DILEMA DEL MAESTRO

Ag.10 – Ilustraciones

Tecnologías en Educación Superior: usar o no usar…. 

Margarita Ortiz 
 
Licenciada en Educación Internacional en la Facultad de Ecología Humana de la UCG. Certificada para la creación de cursos en línea. Maestría de Educación Superior de la UCG en curso. 

 

Estaba a punto de empezar a escribir una crítica a los maestros en educación superior por ser reacios a usar tecnologías que nos faciliten entender las materias. Un poco de Moodle, Google Docs, y Skype no caería nada mal, pero al empezar mi búsqueda en internet, me encontré con la otra cara de la moneda: un artículo escrito por Jeffrey R. Young de la revista on line The Chronicles of Higher Education o las Crónicas de Educación Superior (2010). En este texto se relata cómo aquellos maestros que no usan tecnologías se defienden con argumentos, a mí parecer, válidos, pues los veo reflejados en las aulas de la Universidad Casa Grande. Se entiende mejor el porqué prefieren seguir “a la antigua”.

La experiencia vence a la tecnología: Algunos maestros piensan que el arte de enseñar se vuelve barato y fácil de practicar, usando tecnologías. A la hora de elegir a un maestro, va a pesar su experiencia sobre el manejo de estos recursos. Y me he encontrado con maestros en clases y en seminarios que, con todos mis respetos, dan una excelente clase, dinámica, participativa, reflexiva y no prenden un solo computador ni aparato electrónico. Y he participado en clases que, al haber manipulado tantos recursos on line, terminé perdiendo el hilo, resignándome a chatear en vez de investigar.

Los alumnos se vuelven más reflexivos cuando dejan a un lado la tecnología: Lo experimenté con una maestra en la universidad. Si bien usaba un Power Point o un video, hacíamos experiencias presenciales como mapas conceptuales, exposiciones, un crucigrama y, realmente, hubo tantas oportunidades de aprendizaje sin necesidad de tener mi laptop prendida, que simplemente pude comprender mucho más sobre el tema.

Existe una mejor atención en clase: Aceptémoslo, como alumnos muchas veces aparentamos que estamos tomando apuntes en la laptop, cuando realmente estamos chateando, jugando o entrando en Facebook o Twitter. Una vez que nos dicen, “no vamos  a usar las laptops hoy” o “prohibido celulares”, nos sentimos extraños y no nos queda otra opción que atender la clase y aprender.

Probablemente después de leer esto, muchos maestros que querían empezar a usar tecnologías desistan y ya no tomen aquel curso on line o aquel taller en el que se inscribirían. Pero es mejor explicarles que existen muchos recursos tecnológicos que se están perdiendo, lo cual haría la vida del maestro más fácil al planificar, evaluar y retroalimentar.

Usar la tecnología ayuda a encontrar y presentar problemas educacionales: La universidad se caracteriza por usar la metodología del Aprendizaje Basado en Problemas (ABP), donde se pone al alumno en una situación real o ficticia. En esta línea se mezclan los principios constructivistas, con el aprendizaje significativo, experiencial y colaborativo, y el estudiante deberá encontrar la solución al problema (Savery, 2006). El más claro ejemplo es un Caso, en el cual todos hemos sufrido, llorado, peleado, pero aprendido. Pues en el Caso se pueden incluir herramientas como el YouTube para que los alumnos de multimedia creen un mini festival de videos realizados por ellos y evaluar quién tiene más votos o más comentarios. Los estudiantes de Ciencias Políticas puedan comunicarse por video conferencia, usando Skype, con algún funcionario en China para una encuesta sobre el impacto económico de las importaciones de Ecuador. La imaginación del maestro es el límite.

Usar tecnología para encontrar recursos pedagógicos: ¿Sabían que existen herramientas web que te ayudan a crear caricaturas, mapas conceptuales, exámenes y hasta guardar páginas web en línea? Se están perdiendo de muchas ventajas que no solamente los ayudan a ustedes, sino también a nosotros los alumnos, los que, al parecer, nacimos con el Blackberry cual cordón umbilical y no podemos dejar la tecnología a un lado.

Puedes compartir tus conocimientos con el mundo: En Ecuador no hay muchos artículos publicados por maestros universitarios. Solo pongan en el Google Educación Ecuador y verán. Muchas veces por falta de recursos no se puede encontrar una revista o algún medio que publique los resultados de estudios. Pero, mediante la tecnología, este artículo que estoy escribiendo podrá ser visto por millones de personas con solo un clic, en alguna revista digital. Y así como comparto, puedo adquirir nuevos conocimientos de profesionales en otros países.

Mi propósito al dar estas ventajas de querer o no usar tecnologías, no es el contrariar a los maestros, sino mostrarles toda la gama de bondades que obtiene al escoger un lado u otro. El maestro universitario no puede aislarse y decir “es que nunca lo voy a usar”, porque eventualmente se lo hará. Es mejor tener una mente abierta a ambos lados, encontrar un punto medio y pensar el objetivo principal que es el de facilitar nuestro aprendizaje.

 

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