DEL PÁRRAFO AL ENSAYO, CUESTIÓN DE ESTRUCTURAS

Entregado: 22/04/2014 Aprobado: 15/05/2014

Lcda. Sandra Guerrero Martínez, MSc

Magister en Gerencia y Liderazgo Educativo. Catedrática a tiempo completo de materias vinculadas con habilidades de lectoescritura de textos académicos y materias propias de pedagogía. También consultora free lance en temas vinculados a lo anterior y al desarrollo de habilidades del pensamiento.

Al redactar suele presentarse la incertidumbre, ¿lo estoy haciendo bien?, ¿realmente estoy anotando lo que quiero comunicar?  Preguntas que se pueden responder con absoluta confianza con un sí, mientras se lo haga desde un proceso de escritura, para garantizar la correcta estructura externa e interna del texto; lo que implica la preescritura y los esquemas requeridos según la intención comunicativa u objetivo del autor; la escritura y sus revisiones de borradores; hasta la postescritura y su edición. Este texto se concentrará en la relación esquema/estructura interna, en el marco del proceso de escritura.

Primer paso, delimitar el tema, no confundir con título o nombre del texto el que no es sino el elemento más externo del paratexto del autor (Alvarado, 2006, pág. 45). Segundo paso, definir cómo se quiere desarrollar el tema; puede ser que se lo describa, compare, narre o argumente; y lo importante de esto, elegida la intención comunicativa u objetivo del autor, graficarlo en un esquema. Tercer paso, investigar para tener la información suficiente para desarrollar los subtemas; luego se volverá al esquema para completarlo con los nuevos datos. Todo lo señalado en el esquema será el insumo para escribir un párrafo o un ensayo… hasta llegar a un artículo o monografía. Si el texto es descriptivo se lo esquematizará con un mapa conceptual, de constelación, de clasificación jerárquica o con un cuadro sinóptico. Si es comparativo, Diagrama de Venn. Si es narrativo de un proceso o una cronología, flujograma o esquema de secuencias. Si es argumentativo, mapa conceptual o de clasificación jerárquica.

Cuarto paso, escribir el Borrador 1 (B1) con título tentativo, citas y bibliografía incluidos. Lo que se graficó como tema y subtemas derivará en redactar así: Si es un párrafo anotar un contexto o antecedente, la idea principal o tema y las ideas secundarias o subtemas, además de anotar una idea de cierre del párrafo que puede ser una síntesis o una conclusión lógica de lo antes escrito. Si es un ensayo en el párrafo de introducción se anotará un contexto o antecedente, el tema y los subtemas sin desarrollarlos; se anotarán tantos párrafos de cuerpo como subtemas estén esquematizados, en cada uno de éstos se anotará el subtema y se lo desarrollará con ideas secundarias vinculadas a lo graficado; aspectos y características para describir; aspectos de asociación y características diferenciadoras para comparar; pasos de un proceso o momentos de una cronología para narrar; argumentos y evidencias para persuadir. El párrafo de cierre será una síntesis en los textos descriptivos y comparativos; la descripción del producto o de la ´moraleja´ de la cronología en los textos narrativos; las ideas derivadas de la argumentación (argumento + evidencia) en los textos persuasivos. El comunicador luego de concluir la etapa de planeación, debe saber organizar las ideas que contendrá el tema que haya seleccionado y elaborar las diferentes partes que componen todo el mensaje (Fonseca, 2005, pág. 118). Quinto paso, revisar el B1. Sexto paso, corregir tantas veces como requiera el autor hasta quedar satisfecho con su borrador final.

Al revisar los borradores, siempre el referente de estructura interna será el esquema; la diferencia entre un párrafo y un ensayo, artículo o monografía será la profundidad de la investigación (más datos) lo que conlleva a una mayor extensión de lo escrito. Asimismo se debe verificar la estructura externa, tomando en cuenta los criterios de gramática (evitar vicios de dicción como anfibologías o desorden sintáctico (figura retórica que emplea palabras o frases con más de una interpretación), pleonasmos o reiteraciones (recurso retórico que añade términos no necesarios o repetitivos a una oración), incongruencias género/número o de conjugaciones verbales), de ortografía (acentuación, puntuación y redacción de las palabras), de formato, relación imágenes/texto. Esta revisión garantiza que el texto tenga una correcta cohesión y coherencia, que sea una unidad de lenguaje en uso, no es una unidad gramatical (…), sino una unidad semántica: una unidad de significado y forma (Prato, 2008, pág. 55). Séptimo paso, editar dependiendo de las exigencias del género. Octavo paso, imprimir, remitir o publicar. Noveno paso, reflexionar sobre el proceso y el producto.

Lo antes detallado es fruto de la reflexión y experiencia sobre trucos y estrategias para lograr una redacción efectiva. Ha sido verificado y validado. Es aplicable a textos literarios, periodísticos y académicos; la diferencia entre ellos es el estilo: El uso de figuras literarias, el que corresponda a un reportaje o editorial o que se ajuste a una edición académica como APA6. Por lo tanto, aquí está una “carta bajo la manga” para escribir con certeza y no preguntarse con incertidumbre: ¿lo estoy haciendo bien?, ¿realmente estoy anotando lo que quiero comunicar?

 

Referencias bibliográficas

Alvarado, M. (2006). Psaratexto, Enciclopedia Semiológica (1ra. ed.). Buenos Aires, Argentina: Eudeba.

Fonseca, M. (2005). Comunicación, fundamentos y práctica estratégica (2da. ed.). México: Pearson Educación.

Prato, N. (2008). Abordaje de la gramática desde una perspectiva psicolingüística (2da. ed.). Buenos Aires, Argentina: Ediciones Novedades Educativas.

 

 

 

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