EDUCACIÓN VIRTUAL Y A DISTANCIA

Autores: Dolores Zambrano, Karen Wigby, Nicola Wills, Justin Scoggin
 

Introducción

Cada día adquiere más importancia integrar la tecnología educativa al repertorio de herramientas pedagógicas a disposición del profesor ecuatoriano. El número de colegios que usan alguna herramienta tecnológica para informar, diseminar o aún, para aumentar el contacto entre profesores y alumnos, se incrementa paulatinamente. De igual manera, hay un creciente número de universidades con plataformas digitales para el uso de los profesores y estudiantes. Muchas de estas instituciones ahora ofrecen cursos básicos de herramientas Web 2.0 para capacitar a sus profesores y algunos ofrecen cursos más avanzados de diseño instruccional para cursos virtuales.

Muchos ecuatorianos usan el Internet. En Guayaquil, el 9% de los hogares tienen acceso al Internet (INEC, 2009). Sin embargo, su uso es más alto entre jóvenes colegiales y universitarios. Las personas que usan el Internet adquieren grandes capacidades para comunicarse a través de las redes sociales, pero pocos han aprendido a usar el Internet para enseñar o aprender.

La Universidad Casa Grande organizó la Primera Jornada Pedagógica sobre la Educación Virtual con el propósito de abrir un espacio académico para explorar el uso de la tecnología en la educación. Los expositores compartieron sus experiencias tanto como estudiantes de cursos en línea, como diseñadores de cursos con componentes virtuales. Participaron 95 educadores de Guayaquil, Manta, Babahoyo y Quito. Se espera que este espacio se convierta en un evento anual, donde educadores puedan compartir y aprender sobre el mejor uso de la tecnología para la educación en el Ecuador.

Para iniciar la jornada, Justin Scoggin presentó un tema a manera de hilo conductor.  Existe la percepción común que cuando toman cursos virtuales los llamados “nativos digitales”, personas que han crecido usando la computadora y los programas sociales del Internet, tienen ventajas importantes sobre las personas de una generación anterior, llamados “inmigrantes digitales”.  Sin embargo, el expositor presentó la evidencia de una investigación suya sobre profesores ecuatorianos de inglés que se capacitan en cursos virtuales. Aquí se indica que no hay una relación positiva entre la experiencia con redes sociales en el Internet y la culminación exitosa de la capacitación en línea. Los “nativos” pueden usar las herramientas en el Internet para comunicarse con sus amigos y familiares, pero no necesariamente saben usarlas para impulsar sus aspiraciones de desarrollo profesional.

La evidencia muestra, más bien, que existe una relación positiva entre la autonomía del estudiante de responsabilizarse por su aprendizaje y la culminación exitosa de su curso.  Los estudiantes que pueden medir correctamente el tiempo que requiere cada actividad y ser responsables con sus obligaciones académicas, tienen, en este caso, experiencia en el aula y tienen un promedio de cuarenta años de edad. En su mayoría son “inmigrantes digitales”, pero no experimentan dificultades en aprender a usar las herramientas en el Internet para fines académicos. El desafío, entonces, tanto para estudiantes de cursos virtuales como para sus profesores, es usar las herramientas existentes en el Internet para fomentar un aprendizaje profundo. Sin embargo, esta posibilidad está condicionada a ser un estudiante maduro y auto-motivado.

Para estas jornadas se escogió los cuatro temas más relevantes para este desafío: El diseño de instructivos, la colaboración, la reflexión y la evaluación. Son temas centrales relativos al aprendizaje organizado alrededor de principios constructivistas para cursos en línea, y por ende, es necesario explorar su implementación en ambientes virtuales.

Tema 1: Diseño Instruccional para Cursos en Línea

El diseño instruccional es el proceso por el cual la enseñanza se mejora a través del análisis de necesidades de aprendizaje y el desarrollo sistemático de los materiales de aprendizaje. Las etapas del diseño incluye el análisis, el diseño, el desarrollo, la implementación, la evaluación y la administración, también conocido como ADDIE. Según Merrill (2000), los primeros principios de diseño de instructivos son: Identificar el problema, activar el aprendizaje, demostrar el aprendizaje, aplicar el aprendizaje e integrar el aprendizaje a la vida diaria.

Merrill (2000) argumenta que un diseñador novato diseña con los principios en el orden presentado, sin embargo, un experto tiene un desempeño flexible cuando utiliza a su manera los cinco principios para hacer un diseño. Lo más importante es que, a pesar de que existen muchos modelos de diseño y modelos mentales, los principios siguen siendo los mismos.

El modelo escogido para diseñar los cursos en la UCG es Backwards Design (Diseño Inverso) de Grant Wiggins.  Basado en sus experiencias de diseñar un curso en línea, Marcela Santos, Irma Guzmán y César Vergara presentaron varias pautas claves que utilizaron en sus diseños. Marcela Santos expuso que los dos cambios mas grandes que enfrentó en su curso fueron el utilizar los principios de diseño instruccional incorporando herramientas virtuales para el aprendizaje y promoviendo el aprendizaje colaborativo en línea.  Concluyó que, la estructura del curso, tomando en cuenta la construcción de comprensión y desarrollo de competencias… sumado a la interacción profesor-estudiante, asegura el éxito del mismo.

Irma Guzmán resaltó el tema del manejo del tiempo en el diseño de su curso.  Explicó cómo cambió su curso de 16 semanas presenciales a 5 semanas en línea. Aunque hubo un cambio drástico en el tiempo dado para dictar el curso, éste siguió centrado en el alumno, sus desempeños y los objetivos. Fue un curso diseñado en base al constructivismo. Lo que cambió fueron las herramientas utilizadas para lograr una mejor comprensión y desempeños auténticos. Clark (s.f.) nota que los diseñadores instruccionales a menudo usan la tecnología y el multimedia como herramientas para mejorar la instrucción.

Cesar Vergara se concentró en las secuencias de actividades en el diseño de su curso.  Al seleccionar las actividades argumentó que había que enfocarse en la aplicación, utilidad y potencialidad del material en el ambiente virtual, para así asegurar una secuencia lógica y coherente que llevara a los alumnos hacia el cumplimiento de los objetivos propuestos.

La presentación culminó con una recomendación, en base al constructivismo, de cómo diseñar y fomentar la participación en línea. Se expuso la necesidad de definir el rol del instructor y del estudiante. También indicaron que se requiere crear un ecosistema de aprendizaje, el cual incluye una visión global con un intercambio de información, experiencias, tecnología, interacción social, diferentes ambientes de aprendizaje y un pensamiento reflexivo.

Tema 2: Cómo fomentar la Colaboración el Línea.

Aprender a través de Internet no es igual a hacerlo cara a cara, debido a que gran parte de la comunicación se realiza en forma asíncrona. Esto conlleva a pensar en las ventajas y desventajas que se pueden tener al momento de diseñar una colaboración en línea, donde se deben considerar factores pedagógicos que promuevan el aprendizaje.

La colaboración en línea está basada en el Aprendizaje Colaborativo que, según Vigostky (1978), consiste en aprender con otros y de otros, haciendo referencia a lo que en psicología social se conoce como Zona de Desarrollo Próximo. Salinas (2000) afirma que el aprendizaje colaborativo es la adquisición de destrezas y actitudes que ocurren como resultado de la interacción en grupo, donde varios estudiantes se reúnen y cada uno es responsable de su trabajo, contribuyendo al logro de los objetivos del trabajo planteado, para lo cual se apoyan mutuamente, siendo fundamental la claridad en la comunicación y la solución constructiva de conflictos a través de la reflexión y el respeto por los diferentes puntos de vista.

La característica principal del Aprendizaje Colaborativo es que tiene lugar cara a cara, en otras palabras, red a red, sin olvidar que el trabajo en equipo como técnica didáctica hace que los estudiantes desarrollen la solidaridad y la cooperación.

Para evidenciar la colaboración en línea se presentó el trabajo de Priscilla Ubillus, con el tema Foro, quien plantea que, cuando se participa en un escenario donde se propicia el debate, la concertación y el consenso de ideas, se favorece el ciclo de interacción que fomenta la reflexión y la madurez en los mensajes, e invita a analizar la calidad de las contribuciones para mejorarlas. Esto motiva a crear un lazo de comunidad entre los participantes. Kira Vera presentó el tema GoogleDocs con un ejercicio colaborativo para nivel pre-intermedio utilizado la película Devdas, basada en la novela de Sharat Chandra Chattopadhyay. Dolores Zambrano, presentó el tema Wiki, manifestando que el uso de esta herramienta favorece el trabajo colaborativo, incrementa la motivación de los alumnos y permite presentar el contenido de un trabajo de investigación.

Las experiencias de las expositoras confirma que la colaboración entre estudiantes es tan o más efectiva en línea que en el salón de clase, cuando los alumnos tienen que construir un producto juntos y cuando tienen a su disposición las herramientas que habilitan este proceso.

Tema 3: Cómo fomentar la Reflexión en Línea

Actualmente, el tema de reflexión está muy presente en círculos académicos; sin embargo, hay pocos programas que lo implementan intencionalmente como herramienta de aprendizaje, como sugiere  el nuevo Proyecto de Ley de Educación, al apoyar al desarrollo integral, autónomo, sostenible e independiente de las personas (Art. 2d). Nuestras experiencias en la universidad durante los últimos años sugieren que los ambientes virtuales facilitan procesos reflexivos. ¿Pero, qué es la reflexión y cómo implementarla?  Según J. Moon (2004), la reflexión en la educación tiene el propósito de entender mejor el mundo a través de conectar el conocimiento y los métodos disciplinarios a la vida real mediante procesos escritos. El proceso reflexivo escrito, no solamente REPRESENTA aprendizaje, sino también ES aprendizaje y los ambientes virtuales puedan potenciar estos procesos a través de bitácoras, portafolios, y la evaluación formativa.

Bajo el tema de la reflexión, hubo tres exposiciones que presentaron experiencias sobre cómo facilitarla en ambientes virtuales, en tres contextos diferentes. K. Wigby presentó Proyectos y materias virtuales y compartió experiencias sobre su participación en varios proyectos diseñados para llevar a los estudiantes a reflexionar sobre los aspectos más positivos de su cultura.

Pilar Correa  expuso Bitácoras y auto-evaluación, enfatizando el valor de la reflexión mediante un diario que permite detectar problemas, hacer explícitas las concepciones y posibilitar mejoras en el proceso. Desde su punto de vista, el diario es uno de los instrumentos más útiles para llegar al conocimiento, análisis, comprensión y valoración del proceso de enseñanza y aprendizaje que realiza el estudiante, así como también, para conocer y respetar el ritmo de aprendizaje de cada uno de ellos. Hasta en clases de inglés, los ambientes virtuales pueden facilitar el diálogo reflexivo oportuno entre el profesor y el alumno, mediante la bitácora de aprendizaje.

Mariana Hi Fong de Camchong presentó el tema Mapas Conceptuales y Reflexión Colaborativa a través de su materia Administración de Centros Educativos. Los mapas conceptuales son medios gráficos para organizar y representar conocimientos. Es un proceso de encontrar la relación entre los conceptos, cómo se conectan. Envuelve lo que Bloom (1956) identifica como los niveles más altos de rendimiento cognitivo, la evaluación del saber y la síntesis de los conocimientos. En su experiencia, el trabajar colaborativamente en grupos pequeños de tres o cuatro estudiantes para construir mapas conceptuales o mentales, ha comprobado que son muy útiles en ambientes virtuales. Por ejemplo, uno de los integrantes puede comenzar el mapa virtualmente y luego dar autorización a los compañeros para editarlo. Entonces, ellos pueden enviar sus comentarios por correo electrónico o en el foro, y hacer los cambios pertinentes. De esa manera se reflexiona sobre el tema desde una variedad de perspectivas, o se jerarquiza los conceptos en forma diferente. Eso también los hace volver a revisar el material, e incluso buscar otras fuentes de información para lograr un consenso.

Tema 4: La Evaluación para cursos en Línea

Cuatro temas relacionados a la evaluación de estudiantes en línea fueron explorados en esta serie de presentaciones. El primer tema se trató de una estrategia innovadora que consiste en dar “notas” formativas durante la materia a manera de retroalimentación formativa para preparar a estudiantes para los trabajos finales. Esta estrategia busca mantener informados de su progreso a los estudiantes de cursos en línea para evitar la deserción, lo cual siempre es un desafío especial en el ambiente virtual. Otro resultado que busca esta estrategia es dirigir la atención del estudiante hacia el aprendizaje, asunto que es representado por una nota, y no hacia la nota, como sucede comúnmente en nuestras instituciones educativas.

En el segundo segmento, Hugo Velasco presentó el uso de desempeños de comprensión para cursos de inglés con componentes virtuales. Esta es una estrategia que busca evaluar el progreso de los estudiantes en relación con los objetivos al darles una oportunidad para demostrar lo que saben y son capaces de hacer en relación a un concepto o tarea determinada.1 Es clave que estas tareas se den dentro de contextos auténticos para que el aprendizaje sea más significativo. El ejemplo que dio el expositor para su curso es el desempeño final: Elaboración y presentación de una revista virtual en la que se promueva o motive a estudiar en UCG y a vivir en Ecuador. Los estudiantes realizarán esta tarea utilizando un programa llamado ISSUU para elaborar revistas virtuales. La ventaja principal que esta estrategia tiene sobre el examen tradicional, es que puede evidenciar lo que el estudiante puede hacer con el idioma aprendido y no solamente lo que sabe sobre el idioma.

En el tercer segmento, Gladys Ipanaqué presentó el uso de matrices de valoración para cursos virtuales. Son descriptores cualitativos que establecen la naturaleza de un desempeño, permiten transparencia en las estrategias de evaluación y ayudan a enfocar la atención de los estudiantes en los componentes claves del desempeño. La expositora dio un ejemplo de cómo emplear estas matrices para regular la participación de estudiantes en foros de discusión, y así elevar su calidad académica. En el cuarto segmento, Olga González compartió estrategias innovadoras para el uso de la retroalimentación formativa en cursos virtuales. Su experiencia como estudiante en línea demuestra que el profesor debe abrir una variedad de canales para mantenerse en contacto constante con el grupo entero y con cada estudiante. Entre ellos se encuentran los foros abiertos, foros de discusión, mensajes en la plataforma digital, los chat y hasta mensajes de texto enviado por teléfono celular. Si el profesor diseña el curso de tal manera que fomenta una mirada constante al aprendizaje de cada estudiante en relación a los objetivos, desde el profesor o desde los mismos estudiantes hacia sus compañeros de clase, y que esta retroalimentación sea directa, descriptiva, específica e inmediata, se puede generar un ambiente académico de alta calidad.

Conclusiones 

Existe una gran variedad de herramientas gratuitas disponibles en el Internet, ideales para fomentar la colaboración entre estudiantes, la reflexión profunda y la evaluación formativa y en pares. La mayoría de estas herramientas son fáciles de aprender a manejar, aún si el estudiante es un “inmigrante digital” y no tiene mucha experiencia con programas de redes sociales. Sin embargo, la herramienta es efectiva para facilitar fines académicos en la medida en que se la contextualiza en un plan pedagógico. En otras palabras, hay que seleccionar las herramientas que mejor contribuyen al plan pedagógico. El mejor momento de tomar esta decisión es en la fase de definir el diseño instruccional de la materia.

 

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Notas: 

1. Grant Wiggins and Jay McTighe. Understanding by Design. 2005

 

Bibliografía:

 –Auto-evaluación: http://www.monografias.com/trabajos74/autoevaluacionestrategiaaprendizajediversidad/autoevaluacionestrategiaaprendizajediversidad.shtml

–Bloom B S (ed.) (1956) Taxonomy of Educational Objectives, the classification of educational goals – Handbook I: Cognitive Domain. New York: McKay

–Diario Expreso, Domingo 13 de diciembre de 2009. Recurso del Internet:

http://www.diario-expreso.com/ediciones/2009/12/14/guayaquil/educaci%C3%B3n/el-acceso-a-internet-opta-por-la-telefonia-celular/

–Moon, J. (2004). A Handbook of Reflective and Experiential Learning: Theory and Practice. London: RoutledgeFalmer.

–Vigotsky, L. S. (1978). Mind in Society. Cambridge: Harvard.

–Salinas, J. (2000). El aprendizaje colaborativo con los nuevos canales de comunicación, 199-227; en Cabero, J. (ed.) (2000). Nuevas tecnologías aplicadas a la educación. Madrid: Síntesis.

–Definicion de diseño instruccional, (s.f.).  De www.instructionaldesign.org

Merrill, M. D. (2000).  First principles of instruction.

–Wiggins, G. and McThigh, J. (2005) Understanding By Design. 2nd Ed. ASCD

 

 

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